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Cinco posturas de Yoga

Por: Diabetes Juntos x ti 03 Dic 2015
El Yoga puede ser el ejercicio ideal para una persona que tiene Diabetes, pues estimula las funciones metabólicas, ayuda al flujo sanguíneo, a la producción […]
Cinco posturas de Yoga

El Yoga puede ser el ejercicio ideal para una persona que tiene Diabetes, pues estimula las funciones metabólicas, ayuda al flujo sanguíneo, a la producción de insulina y su efecto cuando es inyectada. Te presentamos cinco posturas de Yoga que favorecerán el estado de salud y mantendrán estables los niveles de glucosa.

Cinco Posturas de Yoga

1-Sukhasana o Padmasana (Loto)

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Es la postura principal de Yoga. Sirve para calmar el sistema nervioso y contribuye al flujo de la energía.

-Siéntate en el suelo encima de un tapete de yoga o una alfombra.

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-Dobla las piernas y crúzalas hasta sentirte cómodo. Si lo deseas, intenta subir las piernas para lograr la posición de loto.

2-Balasana (postura del niño)

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Lo importante de este ejercicio es tener los muslos recargados en las pantorrillas, para hacer descansar la cadera, pues así se abren las regiones lumbar y sacra. Es ideal para esas personas que pasan mucho tiempo sentados. Al mantener el estómago encima de los muslos, se mejora el funcionamiento digestivo.

-Híncate y dobla las piernas de modo que descanses tus muslos encima de las pantorrillas; las rodillas pueden estar juntas o separadas, como te sea más cómodo.

-Echa el tronco y los brazos hacia adelante con las palmas de las manos hacia abajo. Si prefieres, extiende los brazos hacia atrás, pégalos al cuerpo y mantén las palmas hacia arriba.

-Apoya la frente en el suelo de manera relajada.

3-Chakrasana (Torsión en Posición Acostado)

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Ayuda a mantener los órganos del cuerpo: hígado, riñones, estómago y páncreas. Esta posición hace que circule la sangre hacia dichos órganos.

-Acuéstate, levanta la pierna derecha, dóblala y acerca la rodilla al pecho.

-Mantén los brazos a los lados, extendidos y en línea con los hombros.

-Gira el torso hacia la izquierda y mueve tu cabeza hacia el lado contrario, dirige tu mirada hacia la mano derecha.

-Permanece en esta posición durante uno o dos minutos y después cambia de lado.

-Extiende la pierna derecha en el suelo, sube la izquierda y dobla la rodilla, cruza hacia la derecha, mira tu mano izquierda y permanecen así por uno o dos minutos.

4-Setubandhasana (Puente)

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Levantar las caderas a un nivel más alto que la cabeza ayuda a controlar la presión arterial. También relaja la mente por el cambio de flujo sanguíneo, ya que la sangre llega al cerebro con más fuerza debido a la posición.

-Acuéstate y dobla las rodillas; las plantas de los pies deben estar pegadas al piso, así como la espalda, de modo que sientas cómo los omóplatos descansan en el suelo de manera firme.

-Levanta las caderas y los glúteos con los brazos rectos a los costados, de esa forma se crea un puente.

-Mantente así por unos instantes usando la fuerza de los pies y los hombros. Puedes entrelazar los dedos de las manos debajo de la espalda para obtener soporte extra.

-Empuja hacia arriba con las muñecas y los hombros.

5-Sarvabgasana (Soporte en Hombros)

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La presión que se ejerce con esta postura a través de la posición en “L”, estimula la tiroides, glándula que es parte del sistema endocrino y que regula el metabolismo del cuerpo.

-Acuéstate boca arriba, coloca tus manos debajo de las caderas y levanta las piernas, procura que los pies se dirijan al techo.

-Coloca las piernas juntas. Usa las manos para soportar cadera y espalda. La parte trasera de los brazos debe estar pegada al suelo, pues será la base de la carga.

-Levanta el torso por encima de los hombros. Tu cuerpo se verá como una letra “L”, es decir, formará una escuadra.

-Mantén el torso y las piernas en el aire, los hombros, el cuello y la cabeza en el suelo.

-Mueve las manos al área lumbar para proporcionar fuerza y soporte al torso. Para proteger el cuello y la columna vertebral, evita realizar movimientos con la cabeza.

 

Fuentes: Kelly Johnston, M.A.; Adriana Flores Hinojos.

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