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Aprende a meditar para sentir paz

Hace doce años, cuando su hijo estaba por nacer, Enrique Fedez sintió el deseo de encontrar el sentido de la vida en este mundo, precisamente […]
Escrito por: Contacto Diabetes
Aprende a meditar para sentir paz

Hace doce años, cuando su hijo estaba por nacer, Enrique Fedez sintió el deseo de encontrar el sentido de la vida en este mundo, precisamente para poder compartir las respuestas que encontrara con su hijo. Por fortuna, le recomendaron acudir a un retiro de silencio y fue ahí donde aprendió a meditar.

Bastaron 10 días para que se decidiera a jamás dejar esta práctica; conforme le dedicaba más tiempo, notaba mayores avances, y así comenzó a prepararse para compartir su experiencia en Casa Hridaya, que significa “el corazón espiritual”, pensando en ofrecer una práctica basada en el corazón y el acercamiento espiritual sin dogmas ni religión incluidos, incluyente en todos los caminos, para estar más presente aquí y ahora.

¿Qué beneficios se obtienen al meditar?

Físicamente, sientes calma, mejora tu calidad del sueño, tienes mayor claridad mental y experimentas una mejor conexión con tu intuición. Después de unos meses, es sencillo ver los efectos que se mantienen y los que tienen potencial. Poco a poco, el cuerpo se va adaptando a las técnicas y madura a la par del aprendizaje.

¿Cómo se medita?

Aunque cada quién puede adoptar el método que mejor le funcione, para meditar se requiere que estés presente al 100% en ese momento, que vigiles tu respiración, te hagas consciente de los latidos de tu corazón y analices tus pensamientos. Enfócate en ese instante, haz todo de manera natural y pon atención a lo que sientes para averiguar más sobre ti; cierra los ojos y escúchate.

¿Cómo hay que respirar?

Acepta tu respiración tal y como es en ese momento; el hecho de que sea lenta, agitada o intensa corresponde a cómo te encuentras en ese momento del día, a tus emociones y lo que te suceda. En lugar de tratar de regularla, pon mayor atención a tu corazón y en automático la respiración tomará un ritmo más suave y parejo.

¿Qué hacemos con los ojos?

Aunque en la meditación formal se cierran los ojos, también hay técnicas en las que puedes mantenerlos abiertos, sobre todo si te encuentras en una posición cómoda. Lo recomendable es colocarte en el piso o sobre una silla con la espalda erguida, acostarse no es recomendable porque podrías quedarte dormid@. 

¿Cómo saber si lo estoy haciendo bien?

Si tienes el deseo de volver a meditar, es porque lo hiciste bien. Los resultados no serán siempre iguales porque a veces tu cabeza y tu sentir tienen mucho que contarte, hay otras ocasiones en las que tu corazón está tranquilo y puedes meditar más a profundidad. Ambos casos ayudan a que estés conectad@ contigo mism@, a que puedas descubrirte.

¿Existe un punto en específico que debamos alcanzar?

Las metas dependen de cada persona, cada quien medita por una razón diferente; ya sea encontrar paz, bajarle al enojo, entender algo o conectar con tu ser más puro e íntimo, hay quien lo hace por mejor salud o por mejorar sus relaciones.

¿Qué se hace con los sentimientos y pensamientos que van surgiendo? 

Los aceptas, entiendes y disfrutas, habrá cosas que descubras que te encantan y otras veces en las que algo no sea así, tienes la posibilidad de cambiarlo o seguir haciéndolo de forma consciente.

¿Cómo acompañar nuestra práctica?

Los mantras te pueden ayudar a meditar, lo mismo ocurre con el uso de cuencos tibetanos o gongs, aunque el silencio también ayuda. Incluso puedes emplear música suave o frecuencias que disfrutes. 

¿Cuánto tiempo es recomendable hacerlo y con qué periodicidad?

Diario, el tiempo que la persona tenga disponible, empezar con 10, 15 minutos. Te va creando el hábito y hace más evidentes los beneficios. En mi caso se convirtió en algo de todos los días, toda mi vida. Apenas lo empiezas a hacer, te resulta natural y bonito, con beneficios físicos y psicológicos. En cuanto a los momentos propicios del día, diría que es mejor cuando realmente te puedes dar un tiempo, sin importar la hora, cuando puedes meterlo en tu calendario de actividades de forma simple.

¿Con qué otras actividades podemos combinar la meditación para tener una mejor calidad de vida?

Con el Yoga hace una mancuerna fabulosa, así como otras técnicas espirituales como el Tai Chi o el Chi Kung y con la misma vida cotidiana, incluso estando en ambientes corporativos de alto rendimiento. Respecto al yoga, todas sus modalidades parten del Hatha yoga, todas las posturas o asanas se basan en él; mientras que Vinyasa y Ashtanga son el rimo y la cadencia entre posturas. Para mí, la forma más tradicional del Hatha clásico es la que mejor combina con la meditación, pero cualquier forma es propicia.

¿Cambia algo cuando se practica la meditación de forma individual o grupal?

Sí, hay soporte al meditar con otras personas, aunque también estando sol@ te invita a estar en un momento más íntimo. Lo primero es positivo pero si el grupo es muy agitado, cuando recién empiezas, te puede distraer; o por otro lado, te ayuda a mantener tu postura, a que cuando pierdas el ritmo, el grupo te invite a seguir. Ambas opciones tienen sus cosas positivas, la sugerencia para quien va comenzando, es mezclar ambos casos y ver qué le resulta mejor.

 

CASA HRIDAYA

http://www.casahridaya.com/
Calle Gobernador Gregorio Villa Gelati # 36 Bis, San Miguel Chapultepec I Secc. CP 11850, Ciudad de México

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