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Ansiedad.

Escrito por:Nelly Flor
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Solía tener obsesivamente ideas de catástrofe, como si todo el tiempo sintiera que algo malo me iba a pasar, a mi o a todos mis amigos. Creo que era ansiedad.

Fue hace un par de años, que llegué a un partido de tocho bandera, con el equipo que habíamos formado mis mejores amigos y yo, y les conté que no había descansado la noche anterior, pensando en asaltos, temblores y accidentes terribles. Entonces una de mis amigas se acercó a mi y me confesó que a ella le pasaba lo mismo, por lo que había decidido tomar cartas en el asunto. De manera que estaba yendo a clases de “aplicación mental” y el sufrimiento que le causaban las imágenes e ideas de su cabeza, había comenzado a desaparecer. Enseguida le dije “yo quiero”. Así que comencé a asistir con ella y me incorporé a su curso, y desde entonces hasta hoy he dejado de padecer y de consternarme incesantemente.

He estado leyendo los mensajes que me escriben algunos de ustedes, y me doy cuenta que una constante en la mayoría es el hecho de sentir ansiedad.

Sentir ansiedad es muy normal, es una especie de mecanismo con la que los seres humanos venimos programados para alertarnos de que algo está pasando y que por lo tanto hay algo que atender, puede ser físico o emocional.

La semana pasada escribí acerca de la relación que encuentro entre soñar pesadillas y tener los niveles de glucosa alterados; y lo mismo ocurre durante el día. Cuando sientas ansiedad, lo que te aconsejaría sería:

  1. Que midieras tus niveles de glucosa.
  2. De ser necesario, corrígelos.

Sin embargo la glucosa no lo es todo. Somos un cúmulo de hormonas y todas necesitan estar en alineación y balanceo constante. Por eso es importante que visites al doc seguido, para que éste se asegure que todo está en orden.

Lo siguiente es, por romántico que pueda parecerte, mantener pensamientos de “AMOR Y ARMONÍA” todo el tiempo. En cuanto aparezcan ideas terroríficas en tu cabeza, repetirte que “TODO ESTÁ BIEN” mientras respiras, localizar la parte de tu cuerpo donde se aloja eso que te está incomodando; sentirlo, revisarlo y observarlo, como cuando observas una nube pasar al lado de un rascacielos, y permitir que se vaya.

En tanto decidas mantener constantemente pensamientos alegres y conversaciones constructivas; evitando hablar mal de otras personas, de enfermedades, de catástrofe, crímenes y guerra; y dejando de leer, escuchar y ver sucesos que puedan provocar en ti miedo, te darás cuenta, que poco a poco, tu mente se irá reprogramando y tus experiencias serán como cuando eras niño.

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