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Dejé de llamarme enferma.

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Llevo toda la mañana sentada frente a la computadora rompiéndome la cabeza, pensando en cómo escribir este post sin sonar como la maestra que conoce todas las respuestas y domina todos los caminos de este lúgubre bosque llamado vida.

Realmente no tengo todos los conocimientos y créeme de verdad si te digo que sigo aprendiendo a dominar esta dulce condición; pero lo que sí poseo es la gran certeza de saberme una personita sumamente sana con una vida llena de propósito y sueños que cumplir por delante y de esto quiero hablarte hoy.

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Lo primero que aprendí y que hizo toda la diferencia fue dejar de llamarle “enfermedad” a la diabetes y nombrarla “condición”, pues el poder de las palabras sucumbía en mi ánimo, e inconscientemente me estaba ahogando en un pantano de autocompasión y autosabotaje. Entonces elegí tomar las riendas (porque aunque yo no la pedí, llegó a mi vida y no fue opcional) y responsabilizarme atendiendo a los cuidados que demanda, asumiendo de esta manera, que no será un padecimiento y sí, una gran oportunidad.

¿Oportunidad de qué?

Si bien recibir la noticia de que se tiene diabetes es el comienzo de una etapa de duelo, que cada quien vivirá el tiempo que lo necesite, porque OJO, nadie, ni siquiera yo, o alguna otra persona con diabetes (u otra condición), está en tus zapatos. Una vez superada ésta, iniciará la siguiente fase, en la que se experimenta aceptación y aprecio por la vida, y esto no significa que jamás volveremos a entristecernos o que nos instalaremos para siempre en un oasis de dicha y felicidad. Es necesario ser conscientes de que la vida es bella… y es cambio, y los cambios son lo único permanente en ella.

La vida es bella, al igual que tú.

No pierdas de vista jamás que eres sumamente perfecto y que manifestar “fallas” no atiende a nada más y nada menos que a tu increíble perfección, pues es tu cuerpo solicitando atención y cuidado, y en vez de enojarte con él, debes amarlo con todas tus fuerzas más que nunca.

Júntate con personas que se amen a sí mismas y que te amen a ti también.

Tu red de apoyo es fundamental para cambiar el significado de lo que te sucede. Las personas sanas y exitosas, se tratan bien a ellas mismas y a los demás; vibran en otro nivel energético, y son con quienes debes relacionarte para poder ver las cosas desde otra perspectiva.

Los cambios no ocurrirán de la noche a la mañana, y no será fácil, porque los cambios exigen romper con nuestras resistencias, y eso duele; pero es el principio de la evolución, y la evolución es nuestra naturaleza.

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