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Hablemos de zapatos.

Por: Nelly Flor 23 Sep 2016
No me equivoqué de blog, quiero hablar de zapatos, sí, pero más bien de la relación directamente proporcional que tienen con la salud. Desde hace […]
Hablemos de zapatos.

No me equivoqué de blog, quiero hablar de zapatos, sí, pero más bien de la relación directamente proporcional que tienen con la salud.

Desde hace 7 años, cada que voy a visitar a Héroe me saluda en plan escáner, empezando por los zapatos.

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Aún no supero el día en que llegué a su consultorio, y repitiendo la rutina se detuvo mirándome con cara de desaprobación por dos razones. En primer lugar por llevar puestos los tacones más altos del mundo (no tanto),  y en segundo, por no haberme puesto ni medias, ni calcetas, ni tines, ni nada. Yo tragué saliva, y pregunté, ¿como?, ¿cuál es el problema Chief?… a lo que respondió con voz grave, o tal vez no tanto, pero yo me sentía como una niña pequeña siendo regañada: “¡Nelly, tus pies exigen mayor cuidado que el del promedio de las mujeres!”.

El pie diabético es una complicación frecuente de la diabetes, que puede y debe ser prevenida.

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El mismo se produce por la disminución de la vitalidad de la piel, por disminución de la circulación o la afectación de los nervios localizados en los pies.

Esto último hace perder la sensibilidad de los dedos de los pies, del pie y de la pierna. Además se alteran los músculos del pie, favoreciendo cambios del apoyo y se producen sequedad de la piel y atrofia de la misma.

Por todo eso debes cuidar mínimas heridas, que por supuesto pueden suceder con mayor facilidad si no usas calcetines y si usas zapatos que te lastimen.

Después del choro anterior, prosiguió con la consulta.

Antes de dejarme salir de ahí, tuvo la gran puntada de recomendarme ir al borceguí (zapatería del centro histórico, que más bien parece museo), no sabía si era broma por lo que quise reír, pero hablaba en serio y mantenía una expresión facial como de Napoleón Bonaparte cruzando los Alpes, entonces quise llorar… O sea, ¿cómo se le podía ocurrir a Héroe decirme eso?, ¿cómo le estaba sugiriendo a Nelly Flor que usara zapatos que bien podría usar mi abuela?

¡Antes rapada que con zapatos feos, obvio…!

zapatos-y-diabetes01

Lo que sí hice fue comprarme mallas, medias y protectores padres para no tener pretextos, y bueno, limitar un poco el uso de tacones, en cambio ahora busco zapatos sumamente cómodos pero con mucha personalidad.