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La diabetes tipo 3 existe

Por: Nelly Flor 01 Abr 2020
En algunos entornos se ha llamado Diabetes tipo 3 al impacto que viven personas cercanas a quienes tienen Diabetes. Este es un reconocimiento a ellos.
La diabetes tipo 3 existe

Hay un tipo de diabetes que es silenciosa, que el paciente no presenta síntomas evidentes porque su sangre en realidad no acumula glucosa; que su piel no pierde sensibilidad ni el tejido graso comienza a engrosarse, porque los piquetes no atraviesan su propia piel, sino la de un ser querido y cercano, a quien ve luchar todos los días por controlar y dominar su propia condición, ya sea diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2.

El término de Diabetes Tipo 3 se utiliza para referirse a las consecuencias que esta enfermedad acarrea para el entorno cercano del diabético. La Fundación para la Diabetes española incluso define sus síntomas:

  • Sufren sin derecho a quejarse: Ya que lamentarse por una situación que aparentemente no viven en carne propia estaría fuera de lugar, pues quien vive con diabetes es la otra persona.
  • Sentimiento de impotencia: Con frecuencia sobrellevan una relación estrecha con la angustia por no poder ayudar a modificar ciertos comportamientos nocivos que presenta quien padece diabetes.
  • Auto exigencia y suma responsabilidad: La persona se ve obligada a participar activamente en los cuidados y estilo de vida de quien vive con diabetes. El grado de compromiso que adquiera determinará la intensidad de este síntoma.

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Se habla muy poco de la diabetes tipo 3 y sin embargo ocupa un lugar importante en materia de salud puesto que son personas que se involucran completamente con la condición, lo que por un lado puede traer problemas en su  salud emocional (ansiedad, culpabilidad), en su entorno social (la alteración del estilo de vida) e incluso en su salud física (insomio), pero al mismo tiempo estas personas colaboran a disminuir las cifras de mortalidad y las estadísticas por depresión en pacientes con Diabetes. Aunque lo anterior no puedo decir que es un dato duro extraído de alguna fuente fidedigna, lo puedo jurar y escupir porque lo veo en los grupos, en el consultorio y en mi propia dulce vida.

No cabe duda que tener un ser querido con diabetes va alterar la vida de todos los que le rodean, pero la carga será mejor tanto para el que padece la enfermedad, como para quienes se preocupan por él o ella, si se comparte el peso de la responsabilidad y la preocupación.

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Este post es un gran reconocimiento y un enorme… ENORME GRACIAS a mis papás, a mis hermanos, a mi cuñado, a mi sobrino, tíos, primos, amigos, ex-novios, maestros, doctores, colaboradores, ex-jefes… etc., que han mostrado interés en mi condición, y más que eso, se han involucrado con mi estilo de vida, lo han respetado y han promovido la mejor de mis versiones para lograr ciertos grados de excelencia (o aspirar a ella) en mi condición, sin cargar conmigo o invalidarme o darme un trato especial; me han hecho sentir parte de la pandilla y jamás me he sentido excluida. No me juzgan por lo que como o dejo de comer, y cuando han tenido dudas, abiertamente me las han preguntado, haciéndome saber que confían en mi. Me ayudaron a entender que todos somos distintos, con y sin condiciones. Gracias a ustedes, hoy puedo presumir que mi dulce vida realmente lo es… y sé bien que no hablo sólo por mí sino por todos mis compañeros.