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¿Por qué no hacemos ejercicio?

Por: Hercilia Ortiz 17 Jun 2013
Olvídate de los pretextos y ponte en movimiento.
¿Por qué no hacemos ejercicio?

No tengo tiempo”, “me duelen las rodillas”, son algunas de las excusas más frecuentes que escucho entre mis pacientes, sin embargo, siempre se pueden dejar a un lado los pretextos, pues el sedentarismo contribuye no sólo a aumentar de peso, sino a mantener tus niveles de azúcar descontrolados. Entre los pretextos más comunes en los que puedes estar cayendo están:

No tengo tiempo

Siempre hay opciones de entrenamiento, incluso para las personas que trabajan todo el día. Por ejemplo, el entrenamiento por pulsos (15 minutos en la mañana, 15 minutos en la tarde y 15 minutos en la noche) ha demostrado tener los mismos beneficios en los niveles de colesterol, triglicéridos, presión arterial y glucosa.

Me duele la rodilla o la espalda

Esto tiene que ver con los mitos del ejercicio y los entrenadores que dicen: “Si no duele, no sirve”. A la mayoría de las personas les comienza a doler algo porque tienen alteraciones músculo-esqueléticas (pie plano, las rodillas hacia adentro). Si presentas estos malestares, acude a una evaluación médica para determinar qué ejercicios son los más indicados para ti.

Mi Médico me dijo que no podía

Ésta es una falta de cultura del profesional de la salud, pues está impidiendo que la persona se mantenga físicamente activa. En realidad, siempre hay una opción de entrenamiento para todos, por ejemplo, quienes tienen problemas en las rodillas pueden hacer ejercicio con los brazos, con mancuernas o con ligas, o nadar.

No veo resultados

Parte de que no se vean progresos es que creemos que la misma intervención nos va a servir a todos. Además, la mayoría de la gente basa su éxito sólo en el peso. Nosotros como especialistas tratamos de darles otros indicadores, como el estado emocional, la autoestima, el control de glucosa y triglicéridos, presión arterial, masa muscular, etc.

Mi motivación se acabó

Abandonar el ejercicio tan pronto está relacionado con la razón que te llevó a comenzar. Existen dos tipos de motivadores, los internos y los externos. Los internos son el bienestar físico y emocional y ayudan a hacer del ejercicio una buena costumbre, y los externos son, por ejemplo, bajar de peso para poder entrar en ese vestido o el Médico me lo recomendó. Por esto deberás buscar motivadores internos.

Me agito demasiado

Cuando una persona ha estado demasiado tiempo siendo sedentaria, es normal sentirse inquieto, pues el cuerpo se desadapta. Por ello no hay que empezar intensamente, se puede iniciar con 10 minutos tres días a la semana (en días alternos) y después hacer progresiones de 2 a 3 minutos por cada semana. De esa manera es más fácil adaptar al cuerpo al ejercicio.