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Científicos de la UNAM hacen hallazgo en torno al Síndrome Metabólico y la Diabetes

Por: Diabetes Juntos x ti 17 May 2011
Una molécula parece estar involucrada en la resistencia a la insulina.
Científicos de la UNAM hacen hallazgo en torno al Síndrome Metabólico y la Diabetes

glucosaUn grupo de universitarios descubrió una conexión insospechada entre la “moneda energética” de las células (una molécula llamada ATP), y la resistencia a la insulina, base del síndrome metabólico, uno de los problemas de salud pública más importantes.

Como recordarás, el síndrome metabólico es un conjunto de trastornos como obesidad abdominal, resistencia a la insulina o Diabetes tipo 2, hipertensión arterial y alteración de lípidos sanguíneos o “colesterol alto”, como se dice coloquialmente, dijo Antonio Velázquez Arellano, de la Unidad de Genética de la Nutrición del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBm) de la UNAM, con sede en el Instituto Nacional de Pediatría, y quien coordina el grupo de investigación.

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Esos problemas de salud son cada vez más frecuentes entre la población, “de tal manera que es probable que una persona padezca varios de ellos, o todos al mismo tiempo”, explicó el científico.

La insulina, una de tantas hormonas dentro de nuestro cuerpo, es la encargada de ayudar al cuerpo a aprovechar la glucosa, pero también tiene otras funciones que tienen que ver con el uso de las grasas y proteínas. “Actúa fuera de las células, se une a un ‘receptor’ que está en la superficie de la membrana celular, como la llave en una cerradura, y con ello, desencadena una serie de procesos que permiten la correcta utilización de los alimentos”, indicó.

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En la diabetes llamada tipo 1 no se produce insulina debido a la destrucción de las células beta de los islotes del páncreas, por una combinación de virus y factores inmunológicos. En cambio, en la Diabetes tipo 2, que prevalece entre la población mexicana, sí existe la hormona; no obstante, en cantidades normales no provoca los efectos apropiados, y el páncreas la tiene que producir en mayor cantidad. Por ello, en estas condiciones las células son “resistentes a la insulina”. El problema es muy serio, porque tarde o temprano, los mecanismos de adaptación terminan por ser insuficientes y la persona desarrolla Diabetes.

También, empieza a fallar el metabolismo de los lípidos; los diferentes tipos de grasas sufren un desequilibrio y, eventualmente, aparece la ateroesclerosis, así como los demás componentes del síndrome metabólico.

Sobre la investigación Velázquez Arellano se ha interesado, desde hace años, en una vitamina llamada biotina, presente en alimentos como los cereales. “Comenzamos con estudios genéticos, luego analizamos cómo se encontraba en niños desnutridos y, después, tratamos de definir qué pasa si hace falta”.

En 2001, sin proponérselo, descubrió que la biotina controla proteínas llamadas carboxilasas, con las que participa en el buen funcionamiento celular. Pero, además, tiene una función “completamente enigmática”: controlar el funcionamiento de un cierto número de genes, que en apariencia no tienen nada que ver con la propia biotina. Para entender este misterio, el científico privó de biotina  a 3 organismos completamente distintos, separados en la evolución: una levadura usada para la producción de pan, cerveza y vinos; un gusano y una rata. “En todos observábamos lo mismo: si quitábamos la biotina, el metabolismo cambiaba como si no hubiera glucosa, aunque les dábamos abundantes cantidades de este azúcar.

En otras palabras, sin biotina las células dejan de percibir que tienen suficiente ‘combustible’ metabólico y hacen uso de las ‘reservas’ de energía almacenadas como ácidos grasos. Pero no sólo eso. Las proteínas, que realmente constituyen la estructura de nuestro cuerpo y son muy valiosas son destruidas para hacer nueva glucosa. “Esto sería como si, además de no usar un buen salario, nos dedicamos a malgastar nuestros ahorros para solventar las necesidades diarias”.

Antonio Velázquez y su equipo realizaron otras mediciones y llegaron a un resultado que comenzó a dar luz para resolver esta aparente paradoja. La manera en que la célula utiliza la energía que requiere es mediante una molécula llamada ATP. Al usar la glucosa, la energía que contiene se transfiere a la ATP y entonces sí puede ser aprovechada por la célula. Es como cambiar pesos por dólares para viajar fuera del país.

“Encontramos que había un déficit de ATP si quitamos la biotina. Este hallazgo nos indicó que si ésta falta, la célula no puede cambiar la energía de la glucosa en ATP; por ello, aunque proporcionamos suficiente glucosa, las células no tenían energía útil; es decir, no se pueden cambiar los pesos por dólares”, explicó.

En las células existe un detector de ATP, una enzima cuyas siglas son AMPK y que se activa si falta energía. “Aunque había glucosa, encontramos la AMPK sumamente activa”, porque una de las funciones conocidas de la biotina es ayudar a que se utilice correctamente la glucosa; con su ausencia, este azúcar no se aprovecha. Entonces, la AMPK alerta sobre la carencia de energía y esa información, “ahora lo sabemos”, se transmite al genoma de la célula y hace que cambie el funcionamiento de genes, de forma que el organismo se adapte a las nuevas circunstancias, señaló el universitario.

El mensaje que recibe el genoma es que no hay energía suficiente, pero esta información se interpreta también como una aparente falta de glucosa (aunque haya suficiente). Entonces, se altera el funcionamiento celular y se comienzan a emplear los “ahorros”. Velázquez pensó que eso se parece mucho a la resistencia a la insulina. Quienes la padecen o, incluso, ya tienen Diabetes, tienen mucha glucosa en la sangre; sin embargo, sus células actúan como si no la tuvieran y no la aprovechan.

El concepto que proponemos es que si hay un déficit de energía, de ATP (por distintas razones, en este caso por falta de biotina), esta información se transmite a los genes; el genoma interpreta, de manera equívoca, la falta de energía como carencia de glucosa y se produce la resistencia a la insulina, base del síndrome metabólico, abundó el investigador .  Antes, prosiguió, a nadie se le había ocurrido que la energía celular tiene que ver con esos problemas de salud.

Esta investigación surgió al intentar resolver el enigma de por qué la biotina, además de sus funciones conocidas, controla algunos genes que en apariencia no tienen nada que ver con ella. De ahí surgieron resultados de los que probablemente saldrán aplicaciones útiles a problemas nacionales, como Diabetes y síndrome metabólico, lo cual sería muy benéfico para una gran parte de mexicanos, por lo que deseamos que sigan las investigaciones y que muchas farmacéuticas se una a la investigación.

Con información de la UNAM

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