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Día Mundial de la Enfermedad Vascular Cerebral

Por: Diabetes Juntos x ti 29 Oct 2013
Conoce más de esta enfermedad
Día Mundial de la Enfermedad Vascular Cerebral

Visitar al médico, es una de las recomendaciones más importantes de los especialistas nos hacen cuando hemos contraído alguna enfermedad. Llevarlo a cabo y seguir al pie de la letra las instrucciones del médico, es una historia diferente. Sin embargo, cuando se trata de una embolia, o infarto cerebral, la atención médica inmediata es primordial, ya que el tiempo transcurrido desde el inicio de los primeros síntomas hasta tres horas después, hacen la diferencia entre la vida y la muerte de un paciente.

Cada año, 15 millones de personas en el mundo sufren un evento vascular cerebral (EVC), de las cuales 5 millones fallecen y otra cifra similar queda discapacitada debido a la falta de reconocimiento de signos y síntomas:

  • Fuerte y repentino dolor de cabeza.
  • Desviación de la boca.
  • Debilidad en un brazo o pierna.
  • Dificultad para hablar.

Causas de embolia o infarto cerebral

Los infartos cerebrales son producidos por la interrupción del flujo sanguíneo al cerebro. Esto se debe a la formación de un posible coágulo o por la ruptura de un vaso dando lugar a lo que conocemos como derrame. Aunque ambos casos pueden presentarse por igual en hombres y mujeres, la incidencia aumenta con la edad, acrecentando las posibilidades hasta 9% en personas cercanas a los 80 años.

Gerardo Vieyra Herrera, Cardiólogo del Hospital Angeles Metropolitano, afirma que los infartos cerebrales han ido en aumento durante los últimos años debido al envejecimiento de la población, al incremento en la esperanza de vida y a condiciones que predisponen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares –sobrepeso/obesidad, sedentarismo, tabaquismo, hipertensión y Diabetes–, como la fibrilación auricular (FA).

¿Qué es la fibrilación auricular?

Esta enfermedad es un tipo de arritmia que con frecuencia se presenta en persona adultas. Se caracteriza por un latido irregular (lento o rápido) que favorece la acumulación de sangre en las aurículas del corazón formando coágulos capaces de viajar al cerebro, elevando hasta en 5 veces el riesgo de un infarto cerebral.

Las causas más comunes de la FA, incluyen presión arterial elevada, defectos en las válvulas cardíacas cardiopatías reumáticas y Diabetes. Influyen desde luego, factores genéticos, la dieta y el estilo de vida como estrés físico o emocional; el consumo excesivo de cafeína, alcohol o drogas ilícitas también contribuyen para el riesgo de contraer una FA y desencadenar un infarto cerebral.

Desafortunadamente el 60% de quienes sobreviven a una embolia por su causa quedan con parálisis, falta de coordinación motora, pérdida del habla o disminución visual, éstas son secuelas neurológicas que los hacen depender de otras personas. Así lo aseguró Fernando Lara Soto, neurólogo del Hospital Ángeles Metropolitano.

Minutos para salvar el cerebro

Por otra parte, Jefferson Proaño Narváez, Neurólogo de la misma Institución, asegura que tras sufrir una embolia, existen tratamientos que permiten restablecer la circulación de la arteria ocluida, como “alteplasa”, la única terapia trombolítica para el tratamiento inmediato del Evento Cardiovascular, cuya función es restablecer el flujo arterial en el territorio comprometido al romper el trombo, por lo que es importante intervenir al paciente dentro de un máximo de 4 horas y media después de producida la oclusión de la arteria cerebral, siempre y cunado el paciente sea candidato para tal procedimiento. Un par de minutos pueden hacer la diferencia.

Prevenir es la clave

Los especialistas coinciden en que los infartos cerebrales pueden prevenirsew a través de un estilo de vida saludable que incluya ejercicio, una dieta equilibrada, evitar fumar y reducir el estrés, además del reconocimiento de signos y síntomas de la fibrilación auricular, pues muchos pacientes pueden no estar conscientes de su afección. Por ello, hacen un llamado urgente a la sociedad a reflexionar sobre la importancia de proteger la salud de nuestro corazón y cerebro.