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Tripanofobia: miedo a las inyecciones

Por: Diabetes Juntos x ti 27 Ago 2013
¿Les tienes miedo? Supéralo
Tripanofobia: miedo a las inyecciones

La tripanofobia es un término poco usado que inidica una fobia hacia las inyecciones. Aunque suene raro, sin duda,todos conocemos a alguien que manifieste dicho temor.

En la actualidad existen fobias a numerosas situaciones, animales y objetos de lo más extrañas, pero todas se definen como miedos injustificados, irracionales, intensos e incontrolables hacia determinada situación y que, por lo general, no son proporcionales al peligro que representan.

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Una bastante común (no por su nombre) es la tripanofobia o miedo a las inyecciones, la cual se presenta también en personas con Diabetes quienes tienen que inyectarse insulina o picarse el dedo para tomarse las medidas respectivas de glucosa en sangre .

Alejandra Cuevas, Licenciada en Nutrición y Educadora en Diabetes, señala que “existen personas que por el sólo hecho de pensar en una inyección se inquietan y alteran, se ponen nerviosas y se mentalizan en que se van a lastimar y les va a doler. A esto los especialistas le denominan tripanofobia” comentó.

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¿De donde surge?

El miedo a inyectarse surge desde pequeños, cuando algunas mamás o abuelas inculcan la idea errónea de que una inyección es dolorosa, además también se acostumbra amenazar con inyecciones como una medida de castigo.

“El problema no sólo se presenta en los niños, sino que se incrementa cuando el adulto es diagnosticado con alguna enfermedad que requiera inyecciones en su tratamiento como es el caso de la Diabetes. En ella se requieren inyecciones subcutáneas diarias de insulina para poder controlar el azúcar en la sangre” afirma la especialista.

En ese momento, estas personas tienen la disyuntiva de enfrentar la tripanofobia para seguir un tratamiento con insulina que le ofrecerá una buena calidad de vida.

Nuevas alternativas

“La buena noticia es que en la actualidad tener que inyectarse ya no es sinónimo de dolor, gracias a que la tecnología ha desarrollado las plumas de insulina, las cuales son fáciles de usar y permiten la administración exacta de las unidades de insulina requeridas, aún por personas que tienen problemas visuales o que han perdido la visión por completo como consecuencia de la Diabetes mellitus. Esto se logra porque cuentan con un mecanismo auditivo que avisa al paciente a través de clics las unidades que se están dosificando. La ventaja que se tiene con estas plumas es que sólo se necesita cambiar la aguja en cada aplicación”.

Asimismo, algunas personas tienen la creencia de que si se limpian con alcohol se pueden reutilizar. Esto es falso, ya que las agujas tienen una capa protectora para que se deslicen en la piel sin dañarla; la aplicación de alcohol daña esta capa. Recuerda: las agujas son desechables.

“Es importante mencionar que las agujas no se deben reutilizar, ya que están finamente afiladas y lubricadas con el fin de hacer las inyecciones virtualmente indoloras, y el reuso daña el afilado y ocasiona pérdida del lubricante, se incrementa el dolor y la incomodidad con cada re-uso. Esto puede provocar que la tripanofobia aparezca nuevamente, orillando al paciente a dejar a un lado el apego a su tratamiento, perdiendo el control de su enfermedad”, precisa la educadora en Diabetes.