Nuestros sitios
Compartir

¿Dolor de rodillas?

Por: Diabetes Juntos x ti 23 Feb 2015
Descubre a qué se debe y fortalécelas.
¿Dolor de rodillas?

¿Te has puesto a pensar cuál es la parte de tu cuerpo que más se desgasta con el trascurrir de los años? Pues bien, aunque no parezca y pese a que son las articulaciones más grandes, las rodillas sufren constantemente las consecuencias del desequilibrio en el peso corporal.

La edad y el sobrepeso son los principales factores que provocan que tus rodillas sufran, ocasionando trastornos como artrosis o artritis y, aunque algunas personas delgadas y jóvenes también llegan a padecer los dolorosos estragos de su desgaste –meniscos y ligamentos cruzados–, lo cierto es que mantener una adecuada salud muscular puede evitarte muchos pesares.

Practicar deporte es uno de los métodos más populares para mantener bajo control el peso; sin embargo, algunos de ellos deben realizarse con mucha precaución pues pueden ser fuente de distintos tipos de lesiones para la rodilla. El fútbol o el rugby, por ejemplo, originan lesiones directas. Deportes como el pádel o el tenis perjudican en gran medida las rodillas, ya que son deportes que fuerzan cartílagos y partes blandas al ejercer mucha presión sobre la zona.

Fortalece tus rodillas

Mariano Velázquez, Jefe de la Unidad de Fisioterapia, de la Clínica La Luz de Madrid, aconseja fortalecer las rodillas mediante los denominados ejercicios isométricos que consisten en contraer los músculos sin estar en movimiento. Según el especialista, puedes practicarlo mientras te recuestas extendiendo una pierna cada vez y aplicando tensión en ella, como si se intentaran marcar los músculos de tu rodilla.

Existen otros ejercicios beneficiosos denominados propioceptivos que también ayudan a proteger la articulación, estos por su parte consisten en mantenerse en equilibrio unos instantes sobre un solo pie en una superficie inestable.

Desde luego todo estos ejercicios deben ser acompañados de una dieta saludable y actividad física moderada, así como el uso de un calzado apropiado que evite problemas articulares o de espalda. Recuerda si tienes la mínima sospecha de lesiones, dolor o inflamación, acude de inmediato con tu especialista. No esperes a que las molestias desaparezcan como por arte de magia.