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Estrés de invierno

Por: Diabetes Juntos x ti 28 Dic 2015
Relájate después de las fiestas decembrinas
Estrés de invierno

En algunas ocasiones, las fechas navideñas no resultan como lo planeamos; la alegría se esfuma y la celebración perfecta en compañía de nuestros seres queridos se torna amarga. Esto se debe en gran medida a las preocupaciones que, conforme la época avanza, se convierten en estrés.

Por ello y para evitar que ese estrés trascienda y puedas asegurar que tu año comenzará sin problemas, Amit Sood, Médico de Mayo Clinic y experto en el control del estrés, brinda algunos prácticos consejos que seguro te serán de mucha utilidad:

  • Sé realista. Las fiestas no tienen que ser perfectas ni exactamente iguales a las del año pasado. A medida que la familia cambia y crece, las tradiciones y los rituales generalmente también cambian.
  • Pon de lado las diferencias. Intenta aceptar a tus familiares y amigos como son, aunque no cumplan del todo con tus expectativas. Abandona los rencores y disfruta de la alegría de haber podido pasar un poco más con ellos.
  • Aprende a decir que no. Aceptar algo cuando uno debe negarse puede dejar sentimientos de rencor y agobio. Tus amigos y colegas seguramente comprenderán que no puedes participar en todos los proyectos ni actividades.
  • Toma un respiro. Ten un poco de tiempo para ti mismo, porque pasar apenas 15 minutos en soledad, sin distracciones, puede refrescarte lo suficiente para controlar todo lo que debes hacer. Encuentra algo que reduzca el estrés despejando tu mente, respirando con más lentitud y recuperando la calma interna.
  • Reconoce los sentimientos. Si alguien allegado a ti enfrenta adversidades o no puedes estar con tus seres queridos, acepta que es normal sentir tristeza y dolor. No puedes forzarte a estar feliz, solamente porque es una época especial para muchos.
  • Busca ayuda. Si te sientes solo o aislado, busca eventos comunitarios, religiosos o sociales que puedan ofrecerte apoyo y compañía.

Busca ayuda profesional en caso necesario. A pesar del gran esfuerzo de tu parte, es posible que a menudo te sientas triste o ansioso, lleno de quejas de índole física, irritable o desesperado, no puedas dormir y seas incapaz de enfrentar las tareas cotidianas. Si los sentimientos mencionados duraran un tiempo prolongado, consulta con el Médico o con un profesional de la salud mental.