Por favor, active javascript para seguir navegando en este sitio

Iniciar Sesión
Cerrar
Inicia sesión para tener acceso a nuestro contenido premium


Olvidé mi contraseña
Cerrar
La única membresía que te lleva de la mano hacia un estilo de vida mas saludable
BENEFICIOS Tarjeta de descuentos
Línea de ayuda 24x7
Consulta médica por videollamada
Talleres con especialistas
10 revistas al año y 2 especiales
Suscríbete por $950 al año
Obtén contenidos exclusivos aquí

Madre e hija juntas contra el cáncer de mama

Escrito por:
Comparte la nota

Conoce la historias dos mujeres, Madre e hija juntas contra el cáncer de mama, quienes no se rindieron y lograron salir adelante.

Madre e hija juntas contra el cáncer de mama

Ellas son Sofía González (mamá) y Sandra Blancas (hija) y fueron diagnosticadas con cáncer de mama con un mes y medio de diferencia. Te invitamos a conocer su historia.

Sandra Blancas

PUBLICIDAD

En octubre del 2014, justamente en el mes rosa, una noche vi un mensaje en la televisión y dije: “me voy autoexplorar”. Justamente el primer seno que toque, fue el que tenía algo, me sentí un bulto donde inicia la mama. Asustada fui corriendo al cuarto de mi mamá y le comenté lo que estaba pasando. Ella me calmo y puso mi mano en su mama izquierda y me dijo: “yo tengo unas bolitas hace tiempo que año con año me revisan y no son nada (son fibroadenomas)”.

Al día siguiente, contacté a mi Ginecólogo y le explique lo que estaba pasando. Me mando hacer un ultrasonido porque en ese entonces tenía 37 años. El ultrasonido indica que era un fibroadenoma, pero a los 5 meses veo que creció lo doble, por lo que me vuelven a hacer un ultrasonido y vuelve a salir que es un fibroadenoma.

Ante esto, el Ginecólogo decide realizar una cirugía sin hacer una biopsia, fue la primera cirugía en mi vida, entonces por estética, deciden hacer la incisión en la areola y pezón y sólo retira la mitad del tumor y dejan la otra mitad. Los resultados de patología llegan en cuatro días y es allí donde me dan la noticia que era una tumor maligno y comienza la cuestión de qué vamos hacer, dónde me voy atender, qué sigue, aquí comenzó el camino.

Fui diagnosticada con un cáncer triple negativo que es de los más agresivos, me sometieron a 16 quimioterapias y seis meses después me hicieron la mastectomía de la mama derecho, y por ser un cáncer muy agresivo deciden quitarme la mama izquierda y los ovarios, todo esto para bajar el riesgo de tener una recaída.

Sofía González

Año tras año, me hacía mis estudios de mastografía y ultrasonido, incluso había veces que el Médico me las recomendaba hacerlas cada seis meses. Cuando pasó lo de mi hija Sandra, automáticamente mi mente se centró en estar con ella y apoyarla en su diagnóstico de cáncer de mama.

Hubo gente que me preguntó: “¿qué nunca te revisas?”, y les respondía que lo hacía año tras año, y siempre salía negativos, hasta que un día fui a mi revisión (ya estaba mi hija diagnosticada) me dicen: “hay una mancha sospechosa”, entonces deje de asistir a mi Ginecólogo y me fui a FUCAM, junto con mi hija.

Ya en FUCAM todo fue rapidísimo me mandaron al día siguiente a hacerme una biopsia, no hicieron lo que el Ginecólogo que abrió y vio, no, primero hicieron la biopsia. De allí me dijeron que tenía cáncer y decidí quedarme en FUCAM para realizar mi tratamiento, es un lugar que te brinda toda la calidez, desde que entras con el policía te sonríe y te sientes en confianza y segura, porque llevas mucho miedo.

En esto proceso, pasé primero por la biopsia, luego por el diagnóstico y saber qué tipo de cáncer, porque siempre hay que conocer el nombre y el apellido, después vino la cirugía (me quitaron la mama izquierda).

El cáncer que yo tuve era hormonal, muy diferente al de Sandra porque yo sigo tomando mi quimioterapia (es una pastilla todos los días), es por eso que me ven con mi abanico, porque te dan unos bochornos marca diablo, pero todo bien.

Mi hija y yo teníamos un lema, actitud (la señala) y fortaleza (se toca el pecho). Yo le tenía que dar fuerza a ella para salir adelante y ella ponía la actitud, sino no estaríamos aquí juntas. Fue algo difícil pero con muchísimo aprendizaje, aprendes a valor la vida, al despertar y decir otro día más, lo agradeces. Entonces le sacas jugo al vida porque no estamos exentas de nada.

Estos son dos grandes ejemplos en los que se puede ver como es posible reponerse de esta enfermedad.

Lazos que unen contra el cáncer de mama.

 

Relacionadas
Diabetes Juntos x Ti

El contenido al que estás tratando de acceder es reservado para usuarios registrados. Puedes leer más en el siguiente enlace:

Obtener más información
Redirigiendo en 10