Nuestros sitios
Compartir

¿Qué es la Diabetes gestacional?

Por: Diabetes Juntos x ti 05 Jun 2013
Puede desarrollarse en el quinto mes de embarazo y eso implica algunos cuidados especiales durante esta etapa.
¿Qué es la Diabetes gestacional?

La Diabetes gestacional es la detección de cifras altas de glucosa en sangre durante el embarazo en mujeres que nunca antes había presentado ese padecimiento. No se refiere a las mujeres que tenían Diabetes y que decidieron ser mamás; sino a aquéllas sanas que desarrollan la condición durante el proceso de gestación.

Lo anterior se debe a que la placenta produce una serie de hormonas que provocan resistencia a la insulina, es decir, el cuerpo no aprovecha la glucosa debido a que la insulina no puede abrirle las puertas. La insulina es la encargada de mantener bajo control los niveles de azúcar en la sangre.

Te recomendamos este video

Se diagnostica durante la semanas 24 y 28, pues en este periodo las hormonas que se producen disminuyen la efectividad de la insulina. En la mayoría de las mujeres embarazadas, el páncreas incrementa la producción de insulina lo suficiente para compensar la resistencia y evitar la elevación de los niveles de glucosa, pero cuando el cuerpo de la mamá no logra compensar la situación, se desarrolla Diabetes gestacional.

Por lo general, los niveles de glucosa en sangre vuelven a la normalidad después del parto; sin embargo, existe la posibilidad de que la mamá continúe teniendo Diabetes o que la desarrolle en otros embarazos o en la edad adulta.

PUBLICIDAD

¿Tiene síntomas?

Generalmente, la Diabetes gestacional no presenta síntomas, por ello es necesario que un médico practique un examen de detección. Sin embargo, algunas mujeres experimentan mucha sed, incremento en la micción, pérdida de peso, fatiga, náuseas y vómitos, infecciones frecuentes (incluyendo las de vejiga, vagina y piel) y visión borrosa.

¿Qué le puede pasar a mi bebé?

Los niveles altos de glucosa en sangre durante el embarazo son peligrosos tanto para ti como para tu bebé. Una de las consecuencias más comunes es que el bebé crezca a un ritmo mayor que el normal y alcance un peso de 4 kilos al nacer. Si es muy grande, puedes lastimarte o lastimarlo durante el parto, o necesitar una cesárea.

Además puede presentar hipoglucemia, es decir, una baja de azúcar, que de no ser detectada puede ser fatal. Si tu azúcar está elevada en el momento del parto, el bebé producirá gran cantidad de insulina y, una vez que nazca, tendrá exceso de esta hormona en su torrente sanguíneo, lo cual provocará que su nivel de azúcar esté muy bajo.

Otras complicaciones implican que nazca con un color de piel amarillento, lo que se conoce como ictericia, o el riesgo de que el bebé padezca sobrepeso o desarrolle Diabetes mellitus tipo 2 en algún periodo de su vida.

¿Qué me puede pasar a mí?

Puedes desarrollar eclampsia, un problema grave que desencadena convulsiones y que puede llevarte al coma. Sus síntomas incluyen presión arterial elevada, hinchazón y proteínas altas en orina.

Afortunadamente, un buen control, una dieta balanceada, un poco de ejercicio y la realización de todas las tareas que te encomiende tu médico reducen las complicaciones y pueden hacer de tu embarazo y parto un etapa feliz.

Acude con tu médico si presentas algún síntoma o factor de riesgo y sal de dudas.